Diseño centrado en lo que los usuarios necesitan

¿Estás empezando un emprendimiento o proyecto productivo? ¿Tenés una idea y estás buscando herramientas para terminar de darle forma? En el proceso de nacimiento y formulación de tu proyecto, es importante que tengas presente que tu idea va a cambiar, va a ir ajustándose y mutando en la medida en que te permitas esa plasticidad y sepas adaptarla a las exigencias del contexto. Es importante considerar el impacto que puede tener tu emprendimiento en la solución de una necesidad de los potenciales usuarios.

Muchas veces tenemos miedo de tener una idea y que alguien se nos adelante, entonces no contamos nuestra idea por miedo a que “nos ganen” y desarrollen el proyecto antes que nosotros. Esta actitud muchas veces impide que nuestro emprendimiento siga creciendo y si esperamos a tener la idea 100% desarrollada y armada para lanzarla al mercado, sin consultarlo ni contarlo antes con posibles usuarios o clientes, asumimos muchos riesgos. ¿Y si no funciona?

Por lo general, no es conveniente pensar primero una idea y luego ver si alguien la necesita y a partir de allí iniciar un negocio. Teniendo ya alguna inclinación por un tipo de oferta (producto o servicio), conviene tratar de identificar oportunidades de negocios y que ellas sean tantas como sea posible, de modo de contar con una base de alternativas sobre las que elegir. Para esto, es necesario tener en cuenta las necesidades reales y las necesidades latentes de los clientes para los que estás pensando tu emprendimiento y si estarían dispuestos a pagar por satisfacerlas.

Por eso, es clave antes de lanzar nuestro producto/ servicio, testearlo y validarlo con posibles usuarios, para sumar su opinión y entender del todo si el emprendimiento así como está sería funcional, qué le agregarían, sacarían o modificarían los posibles usuarios.

Entonces: El emprendimiento que estás pensando: ¿tiene posibles compradores? ¿Tu idea puede cubrir una necesidad presente en tu entorno? ¿Cómo la identificaste? ¿Encontraste algo que además te puede dar ingresos para hacerlo sostenible en el tiempo?
¡Llegó el momento de averiguarlo! Salir de nuestras cabezas para compartir nuestras ideas con los demás es clave para un emprendimiento exitoso, así podemos saber si vamos por un buen camino. Como te contamos antes, nada mejor que un prototipo que te invite a opinar y a completar para poder arrancar la charla.

En esta etapa de diseño, prototipo y testeo de tu emprendimiento, te recomendamos co-crear tu proyecto e idea con posibles usuarios o clientes. ¿Qué es Co-crear? Llamamos proceso de co-creación al momento de validar tu idea con posibles clientes y recibir su devolución o retroalimentación. Es el momento de salir a la calle a investigar, hacer preguntas, probar que la idea resulta útil para la comunidad. Para poder probar que la idea funciona, es importante armar un primer modelo al que llamamos “prototipo”, sobre el que los potenciales clientes puedan opinar, probar y experimentar. Su opinión es muy valiosa para la construcción de tu emprendimiento.
Para que el proceso de retroalimentación sea efectivo, es necesario empaparse de una actitud empática, receptiva y de escucha activa. Tomar los aportes de los potenciales clientes o usuarios te acercan más a generar un producto o servicio que se ajuste puntualmente a sus necesidades y por el que estén dispuestos a pagar.

En esta línea, algo de lo que podés hacer es realizar entrevistas a quienes hayas localizado como potenciales clientes o usuarios. Te sugerimos el siguiente esquema:
Armá una lista de personas que pensás que estarán interesadas en tu proyecto y que estarían dispuestas a pagar por adquirirlo. Puede ser un vecino, un compañero de colegio, familiares, etc. Una de las claves para identificar quiénes serían estos interesados es que tengan las necesidades que identificaste y no la tengan resuelta o la hayan resuelto de forma alternativa

Buscá un momento para hablar con cada uno. Con algunos podés juntarte a tomar unos mates, con otros podrás organizar una reunión o encuentro, a otros es mejor observarlos para entender su posición.

Mantené un mirada de observador, para poder escuchar las historias que hay detrás de las personas sin juzgarlas y poder entender qué necesitan, qué barreras encuentran y qué sueñan.

¿Cómo encarar la entrevista, charla, acercamiento?

Primero, presentate. Contales qué problema o necesidad es la que te motiva: No trates de vender la idea, presentá lo bueno y lo malo de la solución. Para poder entrar en confianza, es bueno empezar a hablar sobre el día a día. Preguntales qué hacen, qué necesidades identifican en su día a día. Mostrales el prototipo que armaste y contales lo mínimo para que puedan entenderlo, no les cuentes cuál es el razonamiento que usaste para crearlo. Mientras lo usen, y cuando consideres apropiado, preguntales: “¿qué pensás mientras lo usás?”, “¿cómo te sentís usándolo?”. Prestá atención a todo lo que hacen, pero no los corrijas si lo usan mal… tu producto o servicio se tiene que adaptar a los que lo usen y no al revés. Esto sirve para identificar cómo mejorarlo. Seguí preguntando… ¡es la parte más importante! Podés preguntarles por qué (o por qué no) este producto o servicio funcionaría.

Si hay alguna respuesta que no terminás de entender, preguntá cinco veces “¿Por qué?” para encontrar las causas reales de lo que te dicen. Es importante que no te quedes con dudas ni que completes vos las respuestas. Hacer preguntas abiertas, es decir, que no se respondan con un “sí” y o un “no”, es clave para que el entrevistado pueda contarte más. Invitalos a construir sobre las ideas que te van diciendo, ayudalos a ser protagonistas y a sentirse parte.
Si alguien te pregunta algo sobre tu servicio/producto contestale: “¿Cómo te parece que debería ser?”. Por ejemplo, si te preguntan: “¿Este producto se vende en kioscos?”, contestá: “¿a vos te parece que debería venderse en kioscos?” Otra pregunta útil sería: “¿ A vos qué te resultaría mejor?”. De esta forma podés entender mejor dónde preferiría esa persona conseguir tu producto. Es interesante pensar qué productos sustitutos usan hoy para satisfacer esa necesidad, cuánto pagan, dónde lo compran y cómo lo pagan.

Una vez realizadas las entrevistas, es necesario que toda la información que recibiste sea procesada y analizada para entenderla mejor. Escribí la historia de una o dos personas que hayas entrevistado, esto te va a ayudar a comprender cómo es su día a día y poder caracterizarlo mejor. De ahora en más cuando cuentes sobre tu emprendimiento vas a poder contarlo desde la historia de este usuario cuya necesidad es cubierta por el emprendimiento.

CURSO PRESENCIAL

¿Querés adquirir herramientas para llevar a cabo tu propio emprendimiento? ¿Querés empezar y no sabés por dónde? ¡Anotate en el curso presencial! Podés inscribirte a un taller o a todos. 

El programa que fomenta el desarrollo del ecosistema emprendedor en Perito Moreno y alrededores.